Contacto

Fundación ATYME
C/ Ibiza nº 72, 5º B
C.P: 28009, Madrid

Email: info@atymediacion.es
Teléfono: 91 409 78 28

Google Maps
Actividades del mes
Mayo - Junio

28 de Mayo
Actualización de Mediadores: "Mediación, dependencia y discapacidad"

Junio
Actualización de Mediadores: "Derecho mercantil y mediación"

18 de Junio
Presentación libro:
"La mediación en escena"


El modelo de mediación desde el que trabajamos, es un modelo educativo cuyo objetivo es brindar los recursos teóricos y las habilidades necesarias para que las partes pongan en marcha una serie de cambios cognitivos, emocionales y conductuales que les lleven a comprender a la otra parte, de manera que aborden la situación conflictiva de forma aunada y lleguen a establecer acuerdos conjuntos.

La mediación así entendida es un proceso preventivo que conduce a evitar enfrentamientos innecesarios, se establece un proceso de interacción entre el medidor y las partes en conflicto, partiendo de la credibilidad, en el mediador, en donde la confianza es el elemento más sólido y sirve para que ésta se extienda al proceso y facilite la interacción entre las partes.

En este modelo de mediación se ofrece información y habilidades que las partes implicadas adquieren para que puedan participar en sus propias negociaciones, lo cual reduce los costes económicos y emocionales (Fisher y Ury, 1997) (Fisher y Brown, 1989). Con estas habilidades adquieren un mayor protagonismo en todo el proceso negociador, haciéndose responsable de sus acciones y de su efecto en el otro, y aumentando el nivel de satisfacción.

Se trata de un proceso de influencia, en donde la actitud comprensiva del mediador posibilita el establecimiento de relaciones de confianza, de disminución de los temores y abre el camino para que el cambio se produzca más suavemente.

El aspecto más importante del proceso mediador es la relación que se establece entre las partes y el mediador. La labor del mediador, durante el proceso de interacción, consiste en proporcionar las ocasiones óptimas para que las partes puedan decidir más fácilmente. Los movimientos que realiza el mediador, provisto de estrategias y tácticas adecuadas, posibilitan los continuos acuerdos a los que las partes llegan. Estos movimientos están guiados, no sólo por su competencia profesional sino, también, por la filosofía conciliadora que manifiesta y por la delimitación de sus funciones como mediador.